El minisimposio Premios Nobel de Física y Química 2025: De la Cuántica al Diseño Molecular propone un recorrido integrador por dos avances científicos que ilustran de forma ejemplar cómo la investigación fundamental se traduce en innovaciones con impacto tecnológico y social. Esta actividad pretende conectar la física cuántica con la ingeniería molecular, mostrando cómo la ciencia de frontera impulsa soluciones innovadoras para los desafíos del futuro.
El Premio Nobel de Física 2025 fue concedido a John Clarke, Michel Devoret y John Martinis por su demostración del efecto túnel cuántico macroscópico y la cuantización de niveles de energía en un circuito eléctrico a través de experimentos realizados en la universidad de Berkeley a mediados de los 80. No resulta casual que en 2025 se celebrara el centenario de una teoría que, desde sus inicios, ha planteado notables paradojas entre su descripción del mundo microscópico y nuestra experiencia a nivel macroscópico, como la célebre del gato de Schrödinger. El experimento de Clarke, Devoret y Martinis demostró, por primera vez, que un sistema macroscópico como un circuito eléctrico puede presentar efectos cuánticos como los previstos a escala atómica. Su impacto puede rastrearse en el desarrollo actual de numerosas tecnologías cuánticas. En esta presentación se hará una introducción a las ideas que rodean la física de estos experimentos: superconductividad, efecto Josephson, átomos artificiales y qubits.
El Premio Nobel de Química 2025 fue concedido a Omar M. Yaghi, Richard Robson y Susumu Kitaga por el desarrollo de los MetalOrganic Frameworks (MOF), que son materiales cristalinos altamente porosos formados por nodos metálicos y ligandos orgánicos, que ofrecen una versatilidad única para aplicaciones ambientales. Su elevada área superficial, estructura ajustable y funcionalización química permiten diseñar adsorbentes selectivos para contaminantes emergentes. Los MOFs se perfilan como una solución innovadora para la captura eficiente de contaminantes emergentes en agua, superando limitaciones de tecnologías convencionales. Además, su aplicabilidad se extiende a la eliminación de gases tóxicos, captura de CO y remediación de metales pesados. La investigación actual se centra en optimizar estabilidad, regeneración y escalabilidad para entornos reales. Este enfoque abre oportunidades para integrar MOFs en procesos industriales sostenibles, contribuyendo a la protección del medio ambiente y la salud humana."La Fundación Ramón Areces no se hace responsable de las opiniones, comentarios o manifestaciones realizados por las personas que participan en sus actividades."